QUÉ ES EL ÁCIDO HIALURÓNICO Y CÓMO ELEGIR EL ADECUADO
El ácido hialurónico es un producto estrella de la medicina estética y del cuidado de la piel.
¿Sabías que el ácido hialurónico está de forma natural
en nuestra piel?
Sí, El ácido hialurónico es un polisacárido que está de forma natural en nuestra piel, además también está presente en otras partes de nuestro cuerpo como los ojos y las articulaciones, entre otras, pero es más abundante en la piel.
Pero a medida que envejecemos disminuye su síntesis y como
resultado hay una pérdida de firmeza y elasticidad, dando lugar a la flacidez,
y a las arrugas. Ante este hecho, resulta especialmente interesante aportar a
la piel ácido hialurónico a través de la cosmética o la medicina estética.
Propiedades del ácido hialurónico
Tiene capacidades restauradoras, aumenta el contenido de humedad de la piel, y la defiende contra la pérdida de humedad. Es capaz de retener hasta mil veces su propio peso en agua, lo que lo convierte en un hidratante óptimo para todo tipo de piel. Además de reponer la hidratación de la piel, alisa las arrugas y líneas de expresión, mejora la elasticidad de la piel y promueve la creación de colágeno.
Tipos
de ácido hialurónico.
El ácido hialurónico viene en
varias versiones, cada una de las cuales proporciona diferentes beneficios para
la piel:
No reticulado
El ácido
hialurónico no reticulado se encuentra de forma
natural en nuestro organismo, y se utiliza en cosmética sin ser modificado.
Su densidad
puede ser baja o muy baja. Lo convierte en un componente
que resulta ideal para una rutina de cuidados diarios para la piel, tanto
facial como corporal.
En este sentido, suele utilizarse, tanto en infiltraciones, como por vía
tópica en mascarillas, sérums y cremas.
- Luminosidad.
- Sensación de confort.
- Prevención en la aparición de arrugas y flacidez.
Reticulado
El ácido
hialurónico reticulado es el de mayor densidad, lo que le
confiere mayor durabilidad y una acción más profunda.
Se utiliza inyectado como material
de relleno para armonizar, remodelar y crear volumen de manera localizada. Así,
gracias al ácido hialurónico reticulado puedes:
- Aumentar
el volumen de tus labios o perfilarlos, atenuar los surcos de ambos lados
de la nariz o definir el contorno de la mandíbula.
- Rellenar
las ojeras y mejorar el aspecto de las bolsas del párpado inferior.
- Atenuar
arrugas estáticas y profundas
- Estimular
la producción de colágeno y elastina.
- Aumentar
pómulos y mejillas.
- Infiltrar
en articulaciones para la mejora de lesiones o procesos
degenerativos.
Dependiendo de las necesidades de
la persona, será apto un tipo de ácido hialurónico u otro, o bien una combinación
de ambos.
Ácido hialurónico inyectable
Tanto el
ácido hialurónico reticulado, como el no reticulado se pueden inyectar.
Sin
embargo, sus objetivos pueden variar.
Reticulado
inyectable.
El ácido hialurónico reticulado inyectable, se
emplea para rellenar tejidos que han perdido su volumen o bien para modelar
zonas faciales.
Este es el
caso, por ejemplo, de la rinomodelación.
Esta es una técnica de medicina
estética destinada a mejorar el perfil de la nariz, sin
necesidad de recurrir a la cirugía.
Así,
puedes, equilibrar asimetrías, o rectificar una desviación nasal con una
intervención de corta duración, aproximadamente de 20 minutos.
El
reticulado inyectable también te permite embellecer tu mentón, rellenar tus
pómulos, o aumentar el volumen de tus labios.
No reticulado
inyectable.
El ácido hialurónico no reticulado inyectable
se inyecta directamente bajo la piel, por lo que se absorbe por las capas más
superficiales.
Se utiliza
para rejuvenecer la zona tratada. Esta opción:
- Favorece
la hidratación.
- Aumenta
la elasticidad.
- Proporciona
luminosidad.
- Combate
arrugas finas y superficiales como las del entrecejo, los pliegues
nasolabiales, la comisura de los labios, el cuello o incluso el dorso de
las manos.
Los
tratamientos de ácido hialurónico no reticulado inyectable, mejoran visiblemente el aspecto de la
piel, y previenen
las arrugas.
Duración de los resultados.
Dado
que se trata de una sustancia reabsorbible por el organismo, los resultados de
los tratamientos estéticos con ácido hialurónico, tienen una duración
limitada, por lo que se deberán realizar sesiones periódicas para lograr
mantener sus beneficios a lo largo del tiempo.
En el caso del ácido hialurónico reticulado, sus propiedades permiten que los resultados tengan una duración desde los 8 meses hasta 1 año o incluso más. Por su parte, el ácido hialurónico no reticulado, ofrece una duración menor, entre 6 y 8 meses de forma habitual.
A la hora de someterse a un tratamiento con ácido hialurónico, es importante tener claro qué resultados estamos buscando, y en qué área del rostro, porque no se emplea el mismo tipo de Ácido Hialurónico para todos los tratamientos, dependerá también de cada paciente y sus características físicas.


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